O: tu teléfono y la telefónica saben muy bien en qué andás.
Flor de escándalo hoy al conocerse que el iPhone almacena información geolocalizada de sus movimientos (y
por ende, de los del usuario). Esto se aplica al iPhone y a la iPad con iOS 4. Según la gente de O’Reilly, que publicó el hallazgo, iOS almacena en un archivo coordenadas (latitud/longitud con diverso grado de precisión) y los horarios en que se registró esta información.
Ese es un problema bastante serio, en principio, porque lo hace en forma independiente de lo que quiera el usuario (no es algo voluntario como Google Latitude) y de que se registre en el servicio de rastreo de Apple. Pero el mayor problema está en que esa información no está encriptada, por lo que está disponible para cualquiera con algo de sapiencia y acceso a una Mac donde se haya sincronizado el iPhone o iPad en cuestión.De hecho, uno de los expertos que encontró este agujero de seguridad ofrece un software de código abierto para visualizar esa información.
Se conmocionó Internet, pero esto es algo que, como se encargan de aclarar en los comentarios al texto de O’Reilly, se sabe hace ya algún tiempo (hay productos comerciales que permiten transformar el archivo geolocalizado en un mapa interactivo), y en cualquier caso es información que no sale del móvil, en teoría (lo aclaro porque van a leer todo tipo de teorías conspirativas al respecto).
Ahora bien: la recolección de esta información no es precisamente nueva, aunque siempre estuvo en manos de las operadoras (que por razones técnicas tienen que hacer el seguimiento de un usuario) y se requería una orden de un juez para tener acceso a esos datos; ahora los podría ver cualquiera que tenga acceso al iPhone o a la Mac con la que sincroniza, o desarrollar una aplicación que tome esos datos sin consentimiento del usuario y los reenvíe a un tercero.
Así que, primera recomendación: encriptar las copias de seguridad en iTunes (en Opciones de la aplicación), porque esto protege los contenidos almacenados en la Mac.
Segunda recomendación, si no tienen un iPhone: algo similar debe estar sucediendo con todos los otros móviles y sistemas operativos que ofrecen seguimiento remoto, así que puede haber otros agujeros de seguridad similares; si tienen dudas al respecto, consulten con el fabricante o desarrollador en cuestión.
Pero aun así, la privacidad en telefonía móvil no existe realmente: aun si el celular no registra nada, las operadoras sí lo hacen. Y ahí no importa si uno tiene un iPhone 4, un super smartphone o un gastadísimo Nokia 1100, porque la recolección de datos pasa por el derrotero del usuario en la red de telefonía móvil y la conexión que ese equipo hace a las diferentes antenas a medida que se va moviendo.
Para tener una idea de qué clase de información estamos hablando, un diputado alemán Malte Spitz le pidió a Deutsche Telekom, por vía judicial, todos los registros que la compañía tenía de sus movimientos en su país en los últimos seis meses (la historia la cuenta Mariano Blejman en Página/12). Spitz obtuvo la información (más de 35.000 registros de posición en seis meses) y en el Zeit On Line la compilaron en un mapa interactivo. ¿Quieren ver por dónde anduvo Spitz entre el 31 de agosto de 2009 y el 28 de febrero de 2010? Acá tienen el mapa interactivo (les dejo una captura, porque lamentablemente no se puede embeber en este blog).
NOTA: http://blogs.lanacion.com.ar/movilandia/noticias/telefonos-geolocalizacion-y-privacidad-o-tu-telefono-y-la-telefonica-saben-muy-bien-en-que-andas/